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Tailandia: ver elefantes de forma responsable

Pierre · 10 de febrero de 2023 · 0 min de lectura

Elefantes salvajes bañándose en un río en medio de la jungla tailandesa
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Índice
  1. La realidad detrás de los paseos a lomos de elefante
  2. Cómo reconocer un santuario verdaderamente ético
  3. Ver elefantes salvajes: los parques nacionales recomendados
  4. Khao Sok, la jungla del sur
  5. Khao Yai, el parque de los gibones y los elefantes
  6. Khao Sam Roi Yot, mar y montaña
  7. Preparar el viaje: el último gesto responsable
  8. Preguntas frecuentes
  9. ¿Son legales los paseos a lomos de elefante en Tailandia?
  10. ¿Se puede tocar a los elefantes en un santuario ético?
  11. ¿Cómo distinguir un santuario auténtico de uno falso?
  12. ¿Cuál es la mejor época para observar elefantes salvajes en Tailandia?
  13. ¿Es útil un seguro de viaje para una estancia en Tailandia?

Ver elefantes en Tailandia es una de las experiencias más impactantes que puede depararte un viaje por el Sudeste Asiático. La regla de oro para vivirla con honestidad: huir de los paseos a lomos de elefante y los espectáculos, y elegir un santuario ético o un parque nacional donde los animales vivan en libertad. Esta elección es a la vez más respetuosa para el elefante y más auténtica para el viajero.

La realidad detrás de los paseos a lomos de elefante

Lo que parece una atracción pintoresca esconde una realidad cruel. El elefante es un animal de vida social intensa: vive en familia, siente emociones y sufre las separaciones tempranas. Para producir un elefante domesticado, se capturan crías salvajes, lo que provoca la muerte de numerosos adultos que intentan protegerlas. Las crías nacidas en cautividad suelen separarse de su madre muy jóvenes y no siempre sobreviven a esa ruptura.

El adiestramiento se lleva a cabo mediante el bull-hook, un pico punzante que se utiliza para dirigir al animal a través del dolor y el miedo. Esta herramienta sigue siendo habitual en los centros que ofrecen paseos. A eso se suma un problema fisiológico: el lomo del elefante no está diseñado para soportar el peso de una persona, lo que provoca lesiones y agotamiento, a veces mortales bajo el calor tailandés.

La conclusión es clara: aunque un centro te asegure que “sus elefantes no sufren maltrato”, el paseo a lomos sigue siendo incompatible con el bienestar animal. Descarta esta actividad de tu itinerario, cualesquiera que sean las promesas que te hagan.

Cómo reconocer un santuario verdaderamente ético

Los santuarios éticos acogen elefantes rescatados del maltrato o del trabajo forzado, nunca capturados en la naturaleza. Varias señales permiten distinguir lo auténtico de lo falso:

  • Ningún jinete sobre el lomo: un verdadero santuario no ofrece paseos ni arneses sobre los elefantes.
  • Libertad para alejarse: si un elefante tiene suficiente de la interacción, el mahout le deja marcharse, incluso en plena visita. Este detalle lo dice todo.
  • Número de visitantes controlado: menos gente, menos estrés para los animales.
  • Sin espectáculos ni actuaciones: los elefantes no pintan cuadros ni hacen demostraciones a petición.

En estos lugares puedes alimentar a los elefantes, observarlos mientras se bañan o juegan en el barro: comportamientos naturales que disfrutan de verdad. Mantén la calma y habla en voz baja; son animales salvajes que merecen respeto. Los santuarios éticos suelen estar lejos de las zonas urbanas, en espacios boscosos donde los animales tienen espacio de sobra. Desconfía de los establecimientos a pie de carretera turística que lucen el cartel “no riding” pero perpetúan otras prácticas invasivas.

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Ver elefantes salvajes: los parques nacionales recomendados

Si tu prioridad es la observación en entorno natural, varios parques nacionales tailandeses te lo ofrecen sin ninguna restricción para los animales. El encuentro nunca está garantizado, pero precisamente por eso resulta tan valioso.

Khao Sok, la jungla del sur

El parque nacional de Khao Sok, en la provincia de Surat Thani, alberga uno de los bosques tropicales húmedos más antiguos del planeta. Las excursiones en canoa por el lago Cheow Lan, las rutas por la jungla y los safaris nocturnos permiten observar elefantes y otras especies en su hábitat. Es posible alojarse en cabañas sobre pilotes en plena naturaleza, muy cerca del ecosistema.

Khao Yai, el parque de los gibones y los elefantes

A dos horas de Bangkok, el parque nacional de Khao Yai está declarado Patrimonio Mundial de la Unesco. Las excursiones guiadas se realizan en grupos reducidos al encuentro de una fauna excepcional: elefantes salvajes, gibones, reptiles y una gran diversidad de aves. Media jornada basta para una primera inmersión; el día completo permite adentrarse más en el bosque.

Khao Sam Roi Yot, mar y montaña

El parque nacional de Khao Sam Roi Yot, en la provincia de Prachuap Khiri Khan, es el primer parque nacional marino de Tailandia. Su nombre significa “montaña de los 300 picos”. Aquí puedes cruzarte con elefantes, aves migratorias, geckos y, en ocasiones, delfines de Irrawaddy frente a la costa. Los amantes de la espeleología pueden explorar la cueva de Phraya Nakhon; los senderistas recorrerán salinas y manglares para descubrir la cría tradicional de ostras y gambas.

En todos estos parques, los animales viven en total libertad: nada está garantizado, todo es auténtico.

Preparar el viaje: el último gesto responsable

Elegir un santuario ético, mantenerse en los senderos señalizados, no alimentar a los animales salvajes sin autorización de los guías, respetar las normas de cada parque: son gestos concretos que marcan la diferencia. Viajar de forma responsable también implica protegerse ante los imprevistos con un seguro de viaje adecuado.

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Preguntas frecuentes

¿Son legales los paseos a lomos de elefante en Tailandia?

Sí, siguen siendo legales a día de hoy. Que algo sea legal no significa que sea ético: asociaciones locales e internacionales documentan el sufrimiento que provocan estas actividades. La forma más directa de actuar es no participar y no financiarlas.

¿Se puede tocar a los elefantes en un santuario ético?

En algunos santuarios éticos es posible alimentar a los elefantes con la mano o acompañarlos durante su baño. Estas interacciones se producen a iniciativa del animal, con calma y sin ningún tipo de coacción. Los contactos forzados (subirse al lomo, poses impuestas) no existen en un verdadero santuario.

¿Cómo distinguir un santuario auténtico de uno falso?

Las señales de alerta: paseos a lomos disponibles, espectáculos o demostraciones de “talentos”, entrada ilimitada de visitantes, uso visible del bull-hook, elefantes encadenados entre visitas. Por el contrario, un buen santuario regula su aforo, deja a los elefantes libres de moverse y no impone ninguna actuación.

¿Cuál es la mejor época para observar elefantes salvajes en Tailandia?

La temporada seca (de noviembre a abril, aproximadamente) facilita la observación porque la vegetación es menos densa. En parques como Khao Yai, los elefantes a veces se acercan más a las zonas despejadas al atardecer para abrevar. Los guías locales conocen bien los pasos habituales.

¿Es útil un seguro de viaje para una estancia en Tailandia?

Sí. Los gastos médicos pueden ser elevados en los centros frecuentados por extranjeros, y las actividades en plena naturaleza (senderismo, canoa, safari) conllevan riesgos reales. Se recomienda encarecidamente contratar un seguro de viaje que cubra los gastos médicos y el repatriamiento, independientemente de la duración de la estancia.

Fuentes

  • Sitio oficial del parque nacional de Khao Sok: fauna, excursiones y alojamientos en la jungla de Surat Thani. khaosoknationalpark.com
  • Sitio oficial del parque nacional de Khao Yai, Patrimonio Mundial de la Unesco a dos horas de Bangkok. khaoyainationalpark.com
  • Información sobre el parque nacional de Khao Sam Roi Yot, primer parque marino de Tailandia. thainationalparks.com