Las Canarias agrupan siete islas de carácter radicalmente distinto, todas ellas a unas cuatro horas de vuelo desde la Península. Volcanes rojizos en Lanzarote, dunas saharianas en Gran Canaria, selva subtropical en La Gomera, playas de surf en Fuerteventura: el archipiélago ofrece una diversidad de paisajes única en el Atlántico. Aquí tienes los 20 planes imprescindibles, isla por isla.
Asegurar mi viaje a CanariasTenerife: de la cima de España a los callejones coloniales
1. Subir al Teide, el techo de España
Con sus 3.718 metros de altitud, el Teide es el punto más alto de España. El parque nacional que lo rodea está inscrito en el Patrimonio Mundial de la UNESCO: sus coladas de lava petrificadas, sus formaciones rocosas de minerales multicolores y sus cráteres componen un paisaje lunar sin igual.
Un teleférico sube hasta los 3.555 m. Para llegar al cráter de la cima, es obligatorio un permiso gratuito que hay que reservar con antelación en la web oficial del parque, ya que las plazas son limitadas.

2. Callejear por el casco histórico de La Laguna
San Cristóbal de La Laguna fue fundada en el siglo XV: es la primera ciudad colonial española planificada sin murallas. Su casco histórico, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, sirvió de modelo para numerosas ciudades de América Latina. Calle a calle, las fachadas de colores, los palacios con patios interiores y la catedral con detalles góticos y barrocos revelan un pasado colonial casi intacto.

3. Adentrarse en la Cueva del Viento
Formada por las coladas de lava del Pico Viejo, volcán adyacente al Teide, la Cueva del Viento es una de las mayores cuevas volcánicas del mundo, con más de 18 kilómetros de galerías. Visitas guiadas en grupos reducidos recorren túneles en penumbra y cámaras con formaciones geológicas espectaculares, esculpidas en la roca volcánica a lo largo de milenios.

4. Las piscinas naturales de Garachico
Antiguo primer puerto de Tenerife, Garachico quedó sepultado bajo la lava de una erupción volcánica que cerró definitivamente su bahía. Ese mismo flujo de lava enfriada esculpió piscinas naturales en la roca, que hoy son uno de los rincones de baño más queridos de la isla. El casco histórico conserva un patrimonio colonial prácticamente intacto a dos pasos de las piscinas.

5. Descubrir el enigma de las Pirámides de Güímar
Seis estructuras piramidales en terrazas, construidas con piedras volcánicas, se alzan en la ciudad de Güímar. Su origen sigue siendo objeto de debate entre los especialistas: ¿construcción guanche de uso astronómico o ceremonial, o simple resultado de antiguos despejes agrícolas? Un jardín botánico rodea el enclave, que combina misterio, historia y naturaleza.

Lanzarote: paisajes lunares y arte dentro del volcán
6. Cruzar el Parque Nacional de Timanfaya
Más de 25 volcanes conforman Timanfaya, un desierto de lava que ocupa una gran parte del centro-oeste de Lanzarote. La visita se realiza en autobús por rutas cerradas a los peatones. En el Islote de Hilario, el calor geotérmico que aún permanece activo bajo el suelo protagoniza demostraciones que dejan sin aliento.

7. Bañarse en las calas de Papagayo
El Parque Natural de Los Ajaches, al sur de Lanzarote, esconde varias pequeñas playas de arena clara. La más conocida, la Playa de Papagayo, se extiende al pie de un volcán con tonos rojos y negros. Se accede por una pista desde Playa Blanca (se cobra una tasa de entrada al parque). Las aguas tranquilas y poco profundas son ideales tanto para el baño como para el snorkel.

8. Visitar la Cueva de los Verdes
Formada hace unos 3.000 años durante una erupción del volcán La Corona, la Cueva de los Verdes es un tubo de lava que se adentra bajo tierra antes de llegar al mar. La visita guiada descubre galerías con una iluminación cuidada, donde los colores y las texturas de la roca crean una atmósfera única. Esta red subterránea forma parte del mismo sistema geológico que los Jameos del Agua, visitable como opción adicional.

9. El Jardín de Cactus de César Manrique
El artista lanzaroteño César Manrique transformó una antigua cantera de lava en un jardín que acoge más de 1.400 especies de cactus de todo el mundo. El relieve natural de la roca volcánica sirve de escenario a esta colección fuera de lo común. Palmeras y buganvillas aportan color a un lugar que reconcilia el arte contemporáneo con la naturaleza árida.

10. Los viñedos de La Geria
En la región de La Geria, cada cepa se planta en un cráter individual excavado en lapilli, la ceniza volcánica, protegido por un muro de piedra en semicírculo. Este método único permite captar la humedad nocturna en un entorno casi desértico. Los vinos de Malvasia Volcánica que producen son uno de los orgullos gastronómicos de Lanzarote, perfectos para degustar directamente en las bodegas locales.

Gran Canaria: entre dunas, playas urbanas y montaña
11. Perderse en las dunas de Maspalomas
Al sur de Gran Canaria, las dunas de Maspalomas forman un mini-Sáhara al borde mismo del Atlántico. Las formaciones de arena fina cambian constantemente con el viento, creando un paisaje siempre distinto. El atardecer desde las dunas, cuando la arena pasa del dorado al naranja encendido, es uno de los momentos más impactantes del archipiélago.

12. Pasear por la Playa de Las Canteras
Las Canteras, en pleno corazón de Las Palmas, es una playa urbana de tres kilómetros protegida por una barra rocosa natural que amortigua el oleaje. El Paseo de las Canteras, que recorre la playa, concentra restaurantes, terrazas y tiendas. Es a la vez un lugar de baño y un espacio de vida cotidiana para los habitantes de la ciudad.

13. Senderismo hasta el Roque Nublo
El Roque Nublo es un monolito de basalto volcánico que se alza en la cima del macizo central de Gran Canaria, considerado lugar sagrado por los guanches. La ruta de senderismo desde los alrededores de Tejeda es accesible y recompensa con un panorama de toda la isla en días despejados.

14. Puerto de Mogán, el encanto de un pueblo pesquero
Conocido como la “pequeña Venecia de Gran Canaria”, Puerto de Mogán enamora con sus canales, sus pasarelas floridas y sus casas blancas enmarcadas por buganvillas. El puerto mantiene su actividad pesquera, y los restaurantes del paseo marítimo sirven pescado fresco. Llegar temprano por la mañana permite disfrutar del pueblo antes de la llegada de los visitantes.

Fuerteventura: playas salvajes y viento del Atlántico
15. La Playa de Cofete, un rincón del fin del mundo
Cofete es una larga playa salvaje en la península de Jandía, al sur de Fuerteventura. Se llega por una pista sin asfaltar o en excursión en 4x4. No hay ningún servicio ni comercio en la zona: conviene llevar agua y comida. El oleaje es intenso y el baño suele estar desaconsejado, pero el paisaje de fin del mundo justifica sobradamente el viaje.

16. El Parque Natural de Corralejo, dunas y deportes de vela
Al norte de Fuerteventura, el Parque Natural de Corralejo protege varios kilómetros de dunas de arena clara y playas accesibles, alejadas de las zonas urbanizadas. Es también uno de los templos del windsurf y el kitesurf en Canarias: un viento regular y predecible atrae a deportistas de todos los niveles y escuelas de vela.

La Gomera: el bosque fuera del tiempo
17. Senderismo en el Parque Nacional de Garajonay
El laurisilva que cubre el Parque Nacional de Garajonay es una reliquia de los bosques subtropicales que hace millones de años recubrían Europa y el norte de África. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el parque alcanza su cota máxima en el pico Garajonay (1.487 metros). Una red de senderos bien cuidados atraviesa este bosque denso y brumoso, bañado por los alisios, en un silencio que contrasta con el bullicio de las costas de Tenerife.

Experiencias para vivir en todo el archipiélago
18. Surf, windsurf y kitesurf en los spots legendarios
Las Canarias se encuentran entre los destinos de surf más codiciados de Europa. Famara (Lanzarote), El Cotillo (Fuerteventura) y Playa de las Américas (Tenerife) atraen a surfistas de todos los niveles. El viento constante del Atlántico convierte a Fuerteventura y Lanzarote en destinos de referencia para el kitesurf y el windsurf.

19. Avistar ballenas y delfines desde el mar
Las aguas entre Tenerife y La Gomera albergan poblaciones residentes de calderones (ballenas piloto) y de delfines comunes. Excursiones en barco desde la costa sur de Tenerife permiten observar a estos cetáceos en su hábitat natural durante todo el año.
20. Probar las papas arrugadas con mojo
Las papas arrugadas son patatas pequeñas cocidas en agua muy salada hasta que la piel se arruga y se cubre de cristales de sal. Se sirven con mojo rojo (pimientos y ajo) o mojo verde (cilantro y ajo). Este plato se encuentra en todas las tabernas del archipiélago, desde los pueblos de montaña hasta los chiringuitos de playa: es el aperitivo imprescindible de las Canarias.
Preparar el viaje a Canarias
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Los archipiélagos e islas de marcado carácter natural suelen ofrecer esos mismos contrastes impactantes entre volcanes y mar. Si dudas entre varios destinos o planeas tu próxima aventura, descubre también qué hacer en Guadalupe o qué hacer en Cuba. Y para un viaje más lejano fuera de los circuitos habituales, qué hacer en Madagascar te propone volcanes y playas vírgenes lejos de las masas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor isla de Canarias para una primera visita?
Tenerife suele ser el punto de entrada más versátil: el Teide, La Laguna y las playas del sur ofrecen una gran variedad en una semana. Gran Canaria es también una opción muy completa, con las dunas de Maspalomas y la playa urbana de Las Canteras. Lanzarote es la mejor opción si los paisajes volcánicos puros son tu prioridad.
¿Cuándo ir a Canarias para evitar las aglomeraciones y disfrutar del buen tiempo?
La primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-diciembre) son las épocas más agradables, con temperaturas de entre 20 y 25 °C y mucha menos afluencia que en verano. El verano sigue siendo soleado, pero muy concurrido, sobre todo en las playas del sur.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Canarias?
Una semana permite explorar bien una sola isla. Para combinar dos o tres, calcula al menos dos semanas. Ferrys regulares conectan las principales islas en pocas horas; vuelos interiores también dan servicio a La Palma y El Hierro.
¿Se puede combinar varias islas en un mismo viaje?
Sí. Ferrys regulares enlazan Tenerife, La Gomera, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. El consejo habitual es no intentar verlo todo en una semana: dos o tres islas bien visitadas valen más que siete vistas de pasada.
¿Son las Canarias un buen destino para viajar en familia con niños?
Las Canarias son un destino muy familiar. Las playas protegidas de Las Canteras, Papagayo o Puerto de Mogán son perfectas para los más pequeños. Para actividades específicas, el Siam Park en Tenerife es un parque acuático considerado uno de los mejores de Europa.





