El Carnaval de Río de Janeiro se celebra cada año en los días previos al Miércoles de Ceniza. En 2026, los desfiles principales en el Sambódromo se extienden del viernes 13 al martes 17 de febrero. Dos experiencias distintas conviven: las espectaculares competiciones de las escuelas de samba en el recinto diseñado por Oscar Niemeyer, y los cientos de blocos callejeros que invaden los barrios de la ciudad. Entender esta doble cara es comprender por qué el Carnaval de Río va mucho más allá de un simple espectáculo.
Proteger mi viaje a BrasilDel Entrudo colonial a la samba: tres siglos de historia
Las primeras referencias al carnaval en Río se remontan a 1723, cuando inmigrantes de las islas portuguesas de Azores, Madeira y Cabo Verde trajeron el Entrudo, una fiesta callejera en la que los participantes se mojaban con agua y se lanzaban limones. En 1840, las élites brasileñas adoptaron los bailes de máscaras inspirados en los modelos parisinos, moldeando la celebración según los cánones europeos.
El verdadero punto de inflexión llegó de las comunidades africanas esclavizadas durante siglos, que habían preservado sus ritmos, sus danzas y sus prácticas culturales. De esa resistencia nació la samba. En 1899, la compositora Chiquinha Gonzaga escribió Ô Abre Alas, la primera canción creada expresamente para un carnaval. En 1928, la primera agrupación formalizada, bautizada «Deixa Falar», sentó las bases de las futuras escuelas de samba. El primer concurso oficial entre escuelas tuvo lugar en 1932.

El Sambódromo: 80 minutos para convencer a un jurado
El corazón del carnaval oficial late en la Avenida Marquês de Sapucaí. En 1984, Oscar Niemeyer diseñó el Sambódromo, una avenida de desfile de más de 700 metros capaz de acoger hasta 72.500 espectadores, construida en apenas 120 días. Desde entonces, las escuelas de la división principal se enfrentan allí cada año ante un jurado de especialistas.

Cada escuela dispone de 80 minutos para presentar su espectáculo con cerca de 3.000 participantes en traje: una batería de percusión, alas temáticas, carrozas alegóricas y una figura central, la reina de batería (a rainha de bateria). El tema del año, el samba-enredo, se elige con meses de antelación; se compone una canción original, se ensaya y la canta toda la escuela durante el desfile.
En 2026, los desfiles del Grupo Especial se celebran los 15, 16 y 17 de febrero. Entre las escuelas más esperadas: Mangueira, Portela y Beija-Flor, tres de las formaciones más laureadas en la historia del carnaval.
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Los blocos: el carnaval que Río vive en sus calles
Si el Sambódromo es el escenario de los campeones, los blocos representan el alma popular del carnaval. Estos grupos de carnaval callejero reúnen a participantes con disfraz, o simplemente con camiseta temática, en torno a un repertorio musical propio de cada uno, por los barrios de Santa Teresa, Lapa, Ipanema o Botafogo.

Cada bloco tiene su historia, sus fieles y su ambiente. Algunos llevan décadas en activo y reúnen a decenas de miles de personas en una misma calle. Otros son más íntimos, arraigados en un solo barrio. La mayoría de los blocos son gratuitos y no requieren invitación.
Los trajes: meses de trabajo para unos minutos en escena
Los trajes del Carnaval de Río no son disfraces de última hora. Los talleres de las escuelas de samba producen durante todo el año piezas hechas a mano: plumas, lentejuelas, bordados, perlas, estructuras de metal o resina. La reina de batería lleva a menudo el traje más elaborado, diseñado para ser lucido con precisión coreográfica durante 80 minutos de desfile continuo.
En los blocos, la libertad es total: desde un simple maquillaje colorido hasta el conjunto completo, cada uno participa a su manera.
El carnaval como espejo de la sociedad brasileña
Las escuelas de samba no eligen sus temas al azar. Cada samba-enredo aborda una cuestión artística, histórica o social: homenaje a un personaje, denuncia de una injusticia, celebración de un pueblo indígena, alerta medioambiental. La pista del Sambódromo se convierte así en un altavoz mundial, retransmitido en decenas de países.

Esta dimensión política y artística es lo que distingue al Carnaval de Río de un simple espectáculo: es un acto cultural colectivo, impulsado por barrios enteros que invierten tiempo, dinero e identidad durante un año completo.
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FAQ
¿Cuándo es el Carnaval de Río en 2026?
El Carnaval de Río 2026 se celebra del viernes 13 al martes 17 de febrero de 2026. Los desfiles del Grupo Especial en el Sambódromo tienen lugar los días 15, 16 y 17 de febrero.
¿Cuál es la diferencia entre el Sambódromo y los blocos?
El Sambódromo es un recinto oficial donde las escuelas de samba compiten ante un jurado, con cerca de 3.000 participantes en traje por escuela. Los blocos son grupos de carnaval callejero, abiertos a todo el mundo y generalmente gratuitos, que desfilan por los barrios de Río con su propio ambiente musical.
¿Hace falta entrada para ver el Carnaval de Río?
Los desfiles en el Sambódromo son de pago (localidades en gradería o en camarote). La mayoría de los blocos callejeros son gratuitos y no requieren reserva. Las entradas para el Sambódromo se agotan rápido: conviene comprarlas con varios meses de antelación.
¿Cómo nació la samba en el Carnaval de Río?
La samba tiene sus raíces en las tradiciones musicales de las comunidades africanas esclavizadas en Brasil. Se impuso en Río a principios del siglo XX. En 1928, la primera agrupación formalizada, «Deixa Falar», sentó las bases de las escuelas de samba. El primer concurso oficial entre escuelas tuvo lugar en 1932.
¿Es el Carnaval de Río apto para turistas?
Sí, siempre que te organices con tiempo. Los blocos callejeros son accesibles sin mayor preparación. Para el Sambódromo, es mejor comprar las entradas con antelación y elegir un alojamiento bien situado. Como en cualquier gran fiesta callejera, es recomendable no llevar joyas visibles, asegurar tus documentos y mantenerte en zonas concurridas. Un seguro de viaje que cubra los gastos médicos y la repatriación es muy recomendable antes de salir.





